La UNESCO, en nombre del programa UN-Water, acaba de publicar el Informe de las Naciones Unidas 2026 sobre el Desarrollo Mundial del Agua, en el que se muestra como más del 70 % de las viviendas rurales carecen de acceso al servicio de abastecimiento de agua, donde las mujeres y las niñas deben cargar con la responsabilidad diaria de conseguir el agua. Todas ellas emplean unos 250 millones de horas al día para realizar esta tarea – un tiempo que, de otro modo, podrían dedicar a la educación, el descanso o la obtención de un salario.

A pesar de décadas de progreso, las desigualdades continúan comprometiendo la seguridad hídrica global, impactando de forma desproporcionada a las mujeres y las niñas, quienes, a pesar de ser las principales proveedoras de agua, continúan siendo excluidas de los puestos de gestión y liderazgo hídricos.

A pesar de su papel principal, las mujeres siguen estando escasamente representadas en la gestión y la gobernanza del agua, lo que limita su capacidad para tomar decisiones importantes.

En países de renta baja y media, las mujeres representan menos de una de cada cinco trabajadoras de las compañías de agua y, con frecuencia, menos del 10 % de los empleos gubernamentales relacionados con el abastecimiento y el saneamiento del agua.

El Informe de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Hídrico Mundial de 2026, “Agua para Todos: Iguales Derechos y Oportunidades”, muestra claramente estas disparidades permanentes y enfatiza formas concretas para alcanzar una gobernanza hídrica más justa, inclusiva y sostenible.

Su mensaje esencial es bien claro: alcanzar la igualdad de género en la gobernanza y los servicios hídricos aporta beneficios para todos,  mediante la ampliación de oportunidades para toda la sociedad.

19 marzo 2026