El portal del diario Los Angeles Times, en su edición del 3 de marzo pasado, publicó un excelente reportaje de Ian James titulado “ Cómo una planta desalinizadora de agua de California puede aliviar las restricciones de agua en el río Colorado”, en el que se describe una forma novedosa que los usuarios de una cuenca hidrográfica pueden plantear para optimizar los recursos conjuntos disponibles.
A continuación se presentan en español los párrafos introductorios del excelente reportaje de Ian James.
Mientras que Phoenix y Tucson, ciudades del desierto de Arizona, debaten las reducciones significativas que deberán aplicar a sus captaciones de agua del río Colorado, la Agencia del Agua del condado de San Diego, en California, podría por primera vez vender parte de su agua a otros Estados, utilizando los amplios suministros de agua generados por la planta desalinizadora más grande del país.
La última semana de febrero, el consejo de administración de la Autoridad Hídrica del condado de San Diego aprobó por unanimidad un acuerdo inicial que contempla la venta de una parte de su agua a Arizona y Nevada, donde las ciudades dependientes del sobreexplotado río Colorado están contemplando la aplicación de unos recortes sustanciales de sus suministros de agua.
La iniciativa no implicaría el envío de agua desalinizada a otros Estados, sino la venta de una parte de los derechos del condado de San Diego para captar agua del río Colorado, lo que generaría unos ingresos con los que financiar un aumento de producción de agua de la planta desalinizadora de Carlsbad.
En palabras de Dan Denham, director general de la Autoridad Hídrica del condado de San Diego, “el acuerdo, si fuera aprobado por las demás agencias, permitiría por primera vez una transferencia interestatal de agua del río Colorado a partir del año próximo”. Sería, sencillamente, una forma diferente de gestionar el agua en el Oeste. Considero que ha de ocurrir en este momento y ha de ocurrir debido a la situación en que se encuentra el río”.
12 marzo 2026
