El pasado 2 de septiembre, el portal de la red pública de televisión alemana Deutsche Welle publicó un excelente reportaje de Kira Schacht titulado “Lo que realmente ayuda a Europa a gestionar la sequía”, en cuyo subtítulo se pregunta “¿Reparar las fugas o prohibir las piscinas? A medida que los países europeos se preparan para veranos más calurosos y años futuros más secos, aquí tenemos los datos que muestran cómo realmente ahorrar agua”.
A continuación se presentan en español los párrafos introductorios del excelente reportaje de Kira Schacht.
“Europa está sufriendo la sequía. A medida que el uso de combustibles fósiles impulsa el aumento de las temperaturas y hace que los veranos sean más cálidos y secos, los suelos, los lagos y los ríos del continente hacen lo posible por recuperarse. Los países del sur y del oeste de Europa están siendo afectados especialmente. Aunque no son los únicos.
Según Gisela Elsner, responsable de políticas climáticas y de sostenibilidad en la Fundación Konrad Adenauer de Alemania y que ha seguido durante años los esfuerzos de la Unión Europea en gestión hídrica, “Estamos viendo cómo los riesgos de la sequía se han venido expandiendo hacia el norte durante la última década.
Europa central y occidental , al igual que los países del sureste europeo, se están volviendo notablemente más vulnerables al cambio climático.
Durante el mes de agosto de 2026, los datos satelitales muestran que zonas tan septentrionales como Dinamarca y Suecia han experimentado condiciones secas excepcionales, con una mayor frecuencia que regiones meridionales como el Sahel subsahariano.
El impacto es bien visible. Algunos de los ríos más largos del continente, como el Rin o el Danubio, han alcanzado caudales mínimos históricos, perturbando las vías fluviales de comunicación interior. Agricultores desde Alemania hasta Ucrania informan de cosechas inferiores a las medias históricas, y zonas desde el Reino Unido hasta Suiza y Alemania han establecido restricciones para el uso de agua domiciliaria.
Un reciente informe de la Agencia Europea del Medio Ambiente (EEA) concluye que los países de la Unión Europea podrían ahorrar entre un 10 % y un 40 % de agua anualmente, mediante la implantación de estrategias específicas de gestión hídrica, como la mejora de los sistemas de riego y la reparación de fugas de los sistemas públicos de distribución de agua. Las actividades agrícolas, especialmente el regadío, son las primeras responsables del consumo de agua en países afectados por las sequías, como Grecia, Turquía y España, mientras que la refrigeración de centrales eléctricas, tanto impulsadas por combustibles fósiles como por energía nuclear, es la principal responsable del uso de agua en Bulgaria, Hungría y los Países Bajos.
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Nota del editor: Conviene indicar que territorios con condiciones climáticas mediterráneas y latitudes similares a las de España, como es el caso de California (latitud norte similar a la de Burgos y latitud sur similar a la de Marrakech), vienen registrando desde los años 2000 episodios de intensas sequías de 2 a 5 años de duración, intercalados con episodios de lluvias normales o intensas. Además de las políticas de ahorro doméstico, agrícola e industrial, están implantando novedosas medidas de regulación de las aguas de lluvia (mediante embalses fuera de los ríos, y acuíferos) y de purificación potable de efluentes depurados, especialmente en zonas costeras, hasta dotarlas de calidad (Pure Water) equiparable a la mejor agua potable tradicional. Estos caudales de agua purificada también se emplean para la recarga de acuíferos sobreexplotados.
18 septiembre 2026
