En 1977, el Ministerio de Obras Públicas publicó la orden de 29 de abril por la que se aprobaba la “Instrucción para el vertido al mar, desde tierra, de aguas residuales a través de emisarios submarinos”.

Esta Instrucción fue ampliamente utilizada durante las décadas de los años 1970 y 1980, hasta que los modelos numéricos de simulación del proceso de dilución y de dispersión en el mar permitieron una mejor valoración de esos fenómenos físicos en las masas de agua receptoras y de sus posibles efectos sobre la calidad estética, química y biológica colindantes.

28 mayo 2026