El portal de ElDiario.es publicó el domingo 1 de febrero un excelente artículo de Helena Sala tituladoLa disputa por el agua del Ebro en Tarragona se reaviva pese al fin de la sequía: “No aceptaremos más expolio”en el que describe algunos de los retos que a resolver para avanzar en la gestión integrada del agua, especialmente cuando están involucrados dos embalses (Siurana y Riudecanyas) ubicados en dos cuencas hidrográficas.

El excelente artículo de Helena Sala concluye así:

La Comunidad de Regantes del Pantano de Riudecanyes gestiona el agua del río Siurana –afluente del Ebro– a través de una concesión otorgada en 1930, que les autoriza a desviar agua de este río hacia al pantano de Riudecanyes, en la comarca del Baix Camp, para un uso, principalmente, de riego, aunque también industrial y de abastecimiento. Ellos mismos fueron quienes pidieron la construcción del pantano de Siurana en 1970.

Como consecuencia, el río Siurana pierde parte de su caudal y los agricultores del Priorat denuncian que sufren problemas de abastecimiento. En respuesta a años de descontento, el Consell Comarcal del Priorat presentó en 2024 un recurso de casación para anular la concesión de 1930, pero el Tribunal Supremo no lo admitió a trámite en noviembre de 2025.

13 marzo 2026