En mayo de 1995, el Prof. Takashi Asano redactó un artículo para su posible publicación en la revista Water Environment & Technology, titulado “¿Qué seguridad ofrece la reutilización del agua?»
La referencia de calidad en aquellos años era la de un agua regenerada “libre de virus”, sin por ello dar a entender que un agua analíticamente libre de virus, en un 95 % de las muestras analizadas, significara ausencia de riesgo. Las autoridades federales ya habían establecido el nivel de riesgo aceptable en “hasta 1 caso por cada 10.000 personas anualmente, con síntomas por infección de virus entéricos”.
De acuerdo con los resultados experimentales disponibles en aquellos años, la fiabilidad de la calidad del agua regenerada, producida mediante los procesos indicados en el artículo, para su uso en riego de campos de golf y riego agrícola era similar a la de un agua de consumo humano acorde con las normas federales de calidad del agua de consumo humano, en términos de virus entéricos. El artículo propone diversas medidas de seguridad adicionales para usos no potables del agua regenerada.
La reutilización potable del agua en aquellos años era una opción con escasas posibilidades de aceptación social y reglamentaria.
28 mayo 2026
