El portal del Departamento de Recursos Hídricos de California, en su edición del 1 de abril, publicó la noticia titulada “Un mes de marzo con temperaturas y humedades récord hace desaparecer la capa de nieve en California, dejando espesores insignificantes para el registro de abril”.

A continuación, se presentan en español varios aspectos destacados de la noticia.

El Departamento de Recursos Hídricos (DWR) llevó a cabo hoy la valoración crítica del mes de abril sobre la capa de nieve en la Estación Phillips y detectó cantidades insignificantes de nieve, un decepcionante indicador de cómo las altas temperaturas récord registradas durante el mes de marzo y las lluvias a gran altitud han hecho desaparecer la capa de nieve en la Sierra Nevada con varios meses de anticipación. Una combinación de tormentas cálidas y unas temperaturas inusualmente altas ha derretido rápidamente la poca nieve que quedaba de este año tan escaso en nevadas. A escala estatal, la capa de nieve alcanza el 18 % de la media para esta época del año, según la red de sensores automáticos de nieve.

Los resultados observados son los segundos menores registrados en la Estación Phillips, debido en gran parte a que todavía era visible una pequeña capa de nieve sobre el suelo. En comparación, el menor registro del mes de abril ocurrió en 2015, cuando no se observó nieve en el punto de muestreo. Aunque el DWR y sus colaboradores en el Programa Cooperativo de Vigilancia de Nieve en California están realizando muestreos adicionales a lo largo y ancho de la Sierra Nevada, los datos preliminares indican que la capa de nieve del 1 de abril de 2026 es la segunda menor de las registradas históricamente.

El registro de nieve del mes de abril es un indicador crítico para los gestores hídricos del Estado, en cuanto que es el momento en que la capa de nieve alcanza su valor máximo, antes de empezar a derretirse. No obstante, las condiciones extremadamente cálidas y secas registradas durante el mes de marzo, junto con el conjunto de corrientes atmosféricas cálidas de finales de febrero, propiciaron el inicio de la fusión de la nieve con varias semanas de anticipación. Según los sensores automáticos instalados a lo largo de la Sierra Nevada, el espesor de la capa de nieve estatal de este año alcanzó su valor máximo alrededor del 24 de febrero.

Según Karla Nemeth, directora del DWR, “todo indica que la primavera de este año ha sido inexistente y hemos entrado directamente en la ola de calor veraniego. En lugar de un proceso gradual de fusión de la nieve, el fenómeno ocurrió de forma súbita hace varias semanas. En mi opinión, este es otro recordatorio de que unos sistemas hidráulicos anticuados han de ser renovados para afrontar unos modelos de precipitación más variables. Estamos observando unas estaciones húmedas menos numerosas, más cálidas y más breves. Los futuros suministros de agua dependerán de nuestra capacidad para captar agua cuando esté disponible y gestionarla de forma más eficiente”.

Los pronósticos de suministro de agua elaborados por el DWR utilizan el espesor de nieve del 1 de abril para calcular la proporción de la escorrentía generada por la fusión de la nieve que llegará a los ríos y los embalses de California. Esta información es crítica para los gestores de los embalses, que han de equilibrar los objetivos de control de inundaciones y de abastecimiento de agua a lo largo del invierno, dependiendo de cómo la capa de nieve se derrite y llena lentamente los embalses, a medida que las demandas de agua aumentan con la llegada de la estación seca.

7 abril 2026